13 Dec 2014

¿Y por qué no?

¿Y por qué no?

Como pasa el tiempo. Cierras los ojos un instante y cuando los vuelves a abrir ya han llegado los momentos que meses atrás tu mente estaba dibujando. Muchas veces me imagino o hago hipótesis de lo que estaré pensando dentro de un año en la misma situación, en el mismo lugar… la verdad es que somos el único animal que nos gusta complicarnos la vida con especulaciones, hipótesis… que fácil resultaría todo si no pudiéramos proyectar nuestros pensamientos más lejos de las siguientes 24h

Como cada año para mí desde hace 5, en diciembre llega una de esas citas obligatorias con los imperdibles en la camiseta y un dorsal en el pecho. Llega la Peña del Tren, una carrera que despierta mi motivación. No importa las circunstancias en las que llegue, empezando temporada o acabando, centrado en el cross en la montaña… da igual, siempre tengo ganas de pelear en el Tren y porqué no, algún año ganar. No es un gran campeonato o una carrera referencia a nivel mundial aunque desde hace algunos años corredores de talla mundial se den cita en Torneros, pero es la San Silvestre de tu pueblo, esa que siempre se resiste y que por diferentes motivos nunca has podido “cazar”.

El despertador suena pronto algo que tenía olvidado estos últimos meses más centrados en el campo a través y es que levantarse tranquilamente y correr a la 13:00 ¡es un lujo!. Desayuno lo de siempre, tostadas de pan de centeno con mantequilla y te Kuckicha, sin olvidarme de Ergysport Stim y Oligomax de Nutergia que tan bien me sientan. Llegamos a Torneros a las 8 y el ambiente de carrera grande se nota en el ambiente, no perdemos tiempo y hacemos un buen calentamiento ya que el frío es intenso. Últimos progresivos y salida a las 9:15. El ritmo es muy cómodo, demasiado para mi gusto lo que hace que pasado 1km tome la decisión de poner una marcha más que reduce el grupo a 5 corredores. Hoy me noto, cómodo, relajado y disfrutando de la sensación de piernas ligeras. Vamos haciendo camino y el grupo se va reduciendo. Quedamos Alberto, Álvaro y yo, los dos son corredores de la carrera corta pero el ritmo que llevan me gusta y sigo con ellos hasta el “muro” de la carrera donde Álvaro se escapa y yo me quedo con Alberto, menuda carrera que está haciendo el tío y eso que tienen tornillos en las rodillas y trabaja de sol a sol… Al paso por meta son voy destacado pero David López me recorta distancia hasta anular mi fuga a falta de 5km. Toca la hora de sufrir y en la última subida pierdo distancia… pero hoy no me voy a dejar ir, voy a vaciarme y llegar a la meta roto, sea 1º o 2º. Me lanzo en la bajada y recorto diferencias, apenas queda 1km pero los ánimos de mi jefe Carlos se meten en vena y me dan alas. Mi mente no piensa, entra en modo desconexión… de repente la meta aparece de la nada y por fin, ¿por qué no? Ganamos la Peña del Tren.

La alegría más grande estaba por llegar, cuando me entero del 2º puesto de María. Ha vuelto a correr y lo más importante, disfruta con ello. De la calidad que tiene no hace falta hablar, 16km de volumen semanales con una sin pisar la montaña (es lo que tiene el trabajo) en los 2 últimos meses le dan para estar delante en esta carrera…

Nos vemos en las montañas.

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