22 Nov 2017

OTRA TEMPORADA MÁS, Y VAN…

OTRA TEMPORADA MÁS, Y VAN…

Ante todo, pediros mil disculpas. He tenido demasiados meses abandonado este rincón y gracias a muchos de vosotros he reaccionado y he sacado un hueco para contar el devenir de estos últimos meses. Ha habido cambios importantes en mi vida que me han tenido muy ocupado y mi motivación se ha centrado en seguir mis entrenamientos y los de mis atletas. 

En junio se cerró un etapa en mi vida que se abría en 2013. Dejé de formar parte de la familia North Bike Sport, y aunque con pena porque los recuerdos de estos últimos años han sido muy buenos, la ilusión en nuevos proyectos y la posibilidad de dedicarme de manera más profesional al deporte hicieron que la despedida fuera mucho más fácil. De todas formas, gracias por todo, Diego y Carlos. Desde julio y al no tener que estar por las tardes en la tienda mis horas de entrenamientos aumentaron considerablemente, podría decirse que doblamos el volumen mensual y pasamos de hacer unas 40 horas/mes a 80 horas de entrenamiento en julio, 68 en agosto y cerramos septiembre con 57 horas. Sabía que corría un riesgo grande de lesionarme o pasarme de forma demasiado rápido pero sorprendentemente mi cuerpo fue asimilando la cargas de trabajo. Culpa de todo ello la tiene Francisco Arcilla que sabe lo que tiene que darme en cada momento. Estos meses de verano han sido un sueño para mi, siempre quise saber cómo sería dedicarse 100% a entrenar y aunque es muy difícil decir que se es profesional de trail running, al menos pude experimentar lo que es centrar todo tu día a día a entrenar y descansar. Todos estos años he valorado mucho a los deportistas amateurs, aquellos que tienen que compatibilizar el trabajo o la familia o ambas cosas con su afición de correr. Es un gran esfuerzo el que requiere y lo sé porque en su día me tocó a mí compatibilizar 8 horas de trabajo en el comercio con entrenamientos muy exigentes pero desde este verano entiendo lo que es ser deportista profesional y la verdad que me ha cambiado la visión completamente. Desde fuera todo parece muy bonito, en realidad lo es porque tu trabajo es tu pasión, pero hay un esfuerzo enorme detrás de esos maravillosos estados de forma. Mi cuerpo y mi mente sólo daban para entrenar, comer y dormir Esta rutina la mantuvimos durante julio, agosto y septiembre, día tras día. 

 

Este verano, gracias a mi nueva vida, conseguí el mejor estado de forma de mi carrera deportiva. Nunca antes me había notado tan fuerte y tan rápido y a pesar de ello los resultados no acompañaron en primer test previo a TDS de Ultra Trail del Mont Blanc (UTMB), Desafío Somiedo. Después de 50km de carrera en los que las sensaciones fueron inmejorables, me quedo vacío y sin fuerzas. Los últimos 35km de carrera me arrastro a duras penas para llegar a meta. No le damos demasiada importancia ya que es un test y los entrenamientos están saliendo muy bien pero tampoco encontramos explicación a esa falta de energía repentina. A pesar de todo seguimos entrenando muy bien y la tres semanas previas a TDS son excepcionales. Pero como ya sabéis, en el km 55 de esta bonita carrera mi cuerpo se apagó, vomitaba todo lo que bebía y no encontraba fuerzas para continuar. Fue un duro golpe a nivel psicológico pero que no nos dio por vencidos. 

 

Después de volver de Chamonix y tras largas charlas con María y Paco y compartir impresiones con mi nutricionista (Itziar González) decidimos ponernos en manos de Elena, la que ahora es mi psicóloga. No quería acabar la temporada de esta manera así que decidimos alargar la forma hasta Ultra Pirineu y demostrarme a mi mismo que podía vencer una carrera de ultra distancia. Los entrenamientos siguieron en la misma línea que los meses anteriores y no había día que no cumpliera. Lo único que cambió es la forma de enfocar mi objetivo gracias a Elena que hizo darme cuenta de que hay muchos aspectos que pensamos que tenemos bajo control y que realmente no es así. En definitiva, que llegamos a Bagà muy tranquilos, relajados y sabiendo a lo que íbamos a esta carrera. El resultado: inmejorable. Ya no sólo por haber ganado la carrera más importante de mi etapa cómo deportista, si no por haberme demostrado a mi mismo que puedo pelear hasta el final en una carrera de primer nivel con los mejores. Y es con esto último con lo que me quedo, ganar es muy difícil, sólo puede ganar uno pero pelear hasta el final podemos cualquiera de nosotros y ese es el gran objetivo que debemos perseguir. En la pelea está la victoria. 

 

Otra temporada ha tocado a su fin. Los años van pasando, aparecen molestias, pequeños dolores que con 20 años no sabías que existían pero ganamos mucha experiencia y la motivación no decae, que es lo más importante. Cuando me han preguntado que cual es mi sueño, siempre respondo lo mismo, seguir con la misma motivación que tengo ahora dentro de 20 años así que… ¡seguimos sumando!

 

 

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